Ruta : A San Clemente y Vilches




Camino a Vilches

Es un tradicional paseo desde Talca para visitar un balneario cordillerano. Circuito de 139 km de ida y vuelta, ideal para hacer camping. Se recomienda adquirir provisiones en San Clemente.Km 0 Se debe salir de Talca por avenida San Miguel. Continuando, en el km 8 está la Villa Huiquilemu. El camino sigue a través de una campiña bien cultivada, con antiguas casas de campo.

San Clemente

Km 19. El pueblo se originó con la creación de la parroquia Entre Ríos, en 1864. A fines del siglo XIX, se construyó la vía férrea que llegaba a Corralones. El 12 de octubre de 1902, arribó a San Clemente y tuvo tanta trascendencia que el aniversario del pueblo e, incluso, las fiestas patrias (el llamado dieciocho chico) se celebraban en esa fecha. Este ramal se suprimió en 1950.



En calle Alejandro Cruz se encuentran la plaza de Armas, la iglesia y el Edificio Consistorial. San Clemente ofrece una amplia oferta de comida en sus bares-restaurantes, con menú casero, parrilladas y platos especiales.

En el km 30, continuando y tras pasar bajo los cables de alta tensión que llevan la energía desde la Central Colbún-Machicura, el paisaje se transforma, empinándose el camino al aproximarse a los cerros de Pan de Azúcar. Luego, se cruza el caserío de Bajo Perquín.

Km 34. Un desvío pavimentado a mano izquierda conduce a Corralones y Molina.En el km 38 hay una nueva bifurcación conocida como cruce El Guindo. A la derecha, se sigue el camino pavimentado al lago Colbún. Hacia la izquierda el camino lleva a Vilches.



En dirección a Vilches

La ruta sube por una cuesta, con vistas del valle, para luego entrar a un área de tupida vegetación de maitenes y boldos, con pequeños plantíos de girasoles, maíz, trigo y remolacha.

Km 43. Se pasa por los edificios de JOC (Jóvenes Obreras Católicas) y, en el km 48, hay un desvío a Seminario, un balneario con camping a orillas de río y con alojamiento en la casa del antiguo seminario, dependiente de la Fundación Betania, que ofrece sus servicios a delegaciones; es necesario reservar con anticipación, al fono (71) 616161.

En el km 60, está la Reserva Ecológica Privada El Morrillo. Declarada Santuario de la Naturaleza en 2005, toma su nombre de un impresionante peñón de gran altura, que asemeja la cabeza de un indio (forma parte de la Red de Áreas Silvestres Protegidas Privadas RAPP, que Codeff coordina en Chile).

Desde sus miradores naturales señalizados, se obtienen magníficas vistas del abrupto valle del río Lircay. La abundante flora es comparable a los bosques del sur, donde predominan el roble hualle y el coigüe. En el km 63 está Vilches, en medio de bosques con gran variedad de especies nativas y hermosas casas dispersas junto al camino, muchas de veraneo. Hay multicanchas, lugares equipados para hacer picnic, varios campings, buenas cabañas que, además, ofrecen comida, y se organizan cabalgatas y excursiones guiadas.

En las afueras del cementerio de Vilches, cada 1 de noviembre (Día de todos los santos), hay una singular venta y degustación de productos locales, entre los que destaca el helado de nieve con harina tostada, típico de esta zona. Detrás del ex hotel de Vilches, bajando hacia el sur, se encuentran las lagunas Lagunillas, La Encantada, Los Patos, El Toro y La Olla; todas ellas con caídas de agua, remansos y abundante vegetación.

Reserva Nacional Altos del Lircay

Administrada por Conaf, esta reserva posee 12.163 hectáreas. No se admiten animales domésticos ni se permite hacer fuego; por lo tanto, se debe llevar cocinilla. En sus dependencias hay dos guarderías y el Centro de Información Ambiental, con muestra de la flora y fauna del lugar. Posee un microclima con alta pluviometría, que permite la existencia de una nutrida flora nativa, compuesta, entre otras especies, por hualo, coigüe, roble, lenga, ñirre, raulí, peumo, lingue, radal, avellano, maitén de Chubut y copihue. Allí habita, además, una atractiva fauna, compuesta principalmente por aves y mamíferos.

Es posible bajar al río Lircay para bañarse en sus pozas de lava volcánica, así como excursionar a las áreas de El Peine, laguna El Alto y El Enladrillado. Hay varios senderos que se pueden hacer a pie o a caballo, siguiendo las instrucciones de los guardaparques. El horario de visitas, en verano es de 8:30 a 20 h, y en invierno de 8:30 a 18 h. Valor ingreso público, adulto: $ 1.500; niños: $500; extranjeros: $ 3.000; tercera edad, gratis.

Podrá realizar paseos cortos a piedras tacitas o de los Platos, a 300 m de la administración, en el Parque Gil de Vilches, y al mirador del indio, a 500 m de la administración.

Sendero Antomahuida (350 m): recorrido de 20 minutos.

Sendero Retrincura (850 m): se realiza en 45 minutos. Este y el sendero anterior se encuentran cercanos a la administración.

Sendero a la laguna El Alto (marcado): se realiza en 5 h de ida y 3 h de regreso. Pasa por tres miradores, divisándose una laguna dentro de un cráter volcánico.

Sendero El Enladrillado: para 12 h, de ida y vuelta. Llega a una plataforma basáltica originada, aparentemente, por la acción glaciar, con una espectacular vista a los volcanes.

Sendero Valle del Venado (18 km): forma parte de Sendero de Chile y permite una excursión de tres días que sigue a la orilla del río Blanquillo y del volcán Descabezado Grande; hay termas naturales fuera de la reserva.




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