El Mercado de Chillán




Mercado de Chillan

Además de las longanizas y las termas, el Mercado de Chillán es posiblemente una de las mayores atracciones de la ciudad y posiblemente también de la región.

Si te gusta ir a comprar a los mercados y te diviertes con lo que es el mundo de la feria, tienes que conocerlo.

En realidad, en Chillán hay dos mercados, uno de artesanías y otro con productos y comidas. Están uno frente al otro y tienen las mismas características de otros mercados o ferias libres de Chile, aún así, sus olores, sonidos y colores son un estimulo a los sentidos difícil de olvidar.

Además, hay un amplio sector techado dentro del mercado de las comidas donde hay varias cocinerías y carnicerías con las famosas longanizas de Chillán. Este edificio es bastante grande y ha crecido bastante desde que se remodeló hace ya más de 10 años.

Pero bueno, una vez dentro del mercado, los “caseros” comenzarán a ofrecerte cosas y a invitarte a que pases a sus locales, incluso lo más probable es que te regalen degustaciones ilimitadas de lo mejor de la cocina chilena. Pffff, si vienes con hambre es lo mejor, porque los platos son muy grandes. Además, la variedad es máxima, hay pescados, mariscos, carnes, guisos, cazuelas y obviamente, longanizas y cecinas de la zona.

Caso aparte son los locos, los preparan tan ricos que difícilmente podrás olvidarlos.

La feria de artesanía también es para volverse loca. Imagina todo tipo de material; mimbre, cuero, piedra, goma, cestería, tallados en madera, lanas del altiplano, metales, etc. Aquí podrás encontrar muestras no sólo de la región, sino que también de toda América latina. Es ideal para encontrar regalos y artículos para la casa, los precios también son súper aceptables y, lo mejor, es que en su mayoría se nota que los productos son hechos por las mismas personas y no en Korea o China como en casi todas las ferias artesanales de ahora.

Este mercado de artesanía es la mejor vitrina para los productos de la vida campesina de Ñuble, donde los productos estrellas son las cerámicas de Quinchimalí, las mantas y tejidos de lanas de Minas del Prado, los tejidos de paja de Liucura, los tejidos de mimbre de Roblería y también estribos y trabajos de talabartería de Chillán y San Carlos.

Así que más que recomendable el Mercado de Chillán, yo diría todo un pedazo de historia, estoy segura que si no lo conoces te va a encantar.




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