Coquimbo: El patito ya no quiere ser feo




Los nuevos proyectos turísticos y de obras públicas están rejuveneciendo a Coquimbo. Ya no quiere estar relegado a un segundo plano después de la vecina La Serena, ahora quiere atraer y entusiasmar a los visitantes durante todo el año.

Un catastro del año 1870 indicaba que Coquimbo estaba en pleno apogeo y contaba con “un hotel, tres restoranes, tres chinganas, cinco billares, dos casas comerciales mayoristas, cincuenta y cuatro almacenes al detalle, ocho tiendas, cuatro zapaterías, dos sastrerías, dos talabarterías, veinte pulperías, diez cigarrerías, cuatro panaderías, tres boticas, una agencia, cuatro velerías, dos peluquerías, cuatro hojalaterías, siete herrerías, tres birlocherías, dos estancos, dos fundiciones de fierro, un taller de carpintería, una relojería, una platería y tres barracas de madera”. Lo suficiente para satisfacer la demanda local y de extranjeros que llegaban principalmente por negocios.

Coquimbo



El gran impulso económico e la ciudad se debía a la refinería de cobre de Guayacán, la más grande del mundo, que contaba con puerto propio, y a las minas de hierro, oro y plata ubicadas hacia el interior que embarcaban en el puerto.

Muy próxima, la ciudad contigua de La Serena señoreaba con sus lujosos edificios, buenas playas y un ambiente de cierto refinamiento, pero quien movía económicamente a la región era Coquimbo. Aquí se concentraban las principales empresas y fábricas. Incluso llegó a contar con una fábrica de cerveza, perteneciente a la sociedad Spencer y Cía, que también elaboraba sidra de papaya y posteriormente Ginger Ale y otras gaseosas.

Buenos tiempos los que vivía Coquimbo. Eso hasta que en la década de los 70 del siglo recién pasado La Serena comienza a despegar turísticamente. Su preciosa Avenida del Mar ve levantarse los primeros edificios de altura, comienza el hermoseamiento de plazas y áreas costeras, se corre la voz de que las playas son más tibias que las del Litoral Central, llegan visitantes extranjeros y bueno, hoy La Serena es el segundo balneario de Chile, a muy escasa distancia de Viña del Mar. Por esto mismo, es conocida la “rivalidad” entre ambas ciudades, que preparan eventos especiales para los veraneantes y promueven sus atractivos durante todo el año. Y si La Serena compite con Viña, Coquimbo quiere competir con La Serena.



Y tiene méritos de sobra. Sumado a su actividad industrial y comercial, Coquimbo posee una excelente infraestructura hotelera y de servicios. Todo lo apropiado para que los que lleguen disfruten al máximo y queden contentos. Por lo demás, su balneario principal, La Herradura, goza de gran prestigio y cumple con las expectativas de visitantes exigentes, potenciado todo esto por sus casonas pintadas con cal, que le confieren un aire mediterráneo a esta hermosa bahía. Y si quieren disfrutar de otras playas de excepción, muy cerca de Coquimbo está Tongoy, un pueblo bonito y tranquilo que es frecuentado por jóvenes, y más al sur los complejos veraniegos de Las Tacas y Puerto Velero, con sello de exclusividad.

Desde el pasado mirando al futuro

Dentro de la ciudad se pueden apreciar variados testimonios de la época de gloria de Coquimbo. Muchos edificios de fines del siglo XIX y comienzos del XX tienen la particularidad de haber sido construidos en madera y con estructuras de líneas inglesas. Eso porque muchos empleados y ejecutivos de las empresas mineras provenían de Gran Bretaña y fueron ellos quienes contrataron carpinteros y arquitectos ingleses y norteamericanos. En calle Aldunate está la casa Vicente, la casa Bauzá, casa del Torreón, el ex Banco Anglo-Sudamericano y el ex hotel Palace.

Esta misma avenida desemboca en la Plaza de Armas, diseñada por el francés Juan Herbage. Punto de reunión principal para los coquimbanos gracias a que cuenta con una pileta y un escenario para presentaciones artísticas. Al frente está la Iglesia San Pedro, de 1862, y en una plazoleta anexa el Museo de Sitio, donde se conservan restos arqueológicos del complejo cultural Las Animas, que se desarrolló entre el 900 y el 100 d.C.

Bajando por la Costanera podrán disfrutar del hermoso paisaje de la bahía de Coquimbo con la ciudad de La Serena enfrente. Siguiendo hacia el puerto nos topamos con el Parque O’Higgins y la caleta de pescadores San Pedro, donde se ofrecen productos del mar frescos y a precios económicos y un buen número de restoranes abre el apetito con apetitosas cartas. Además, hay una pequeña feria artesanal con artículos de la zona y un embarcadero con lanchas turísticas que hacen recorridos hacia Punta Lobos y Peñuelas.

Dominando la ciudad, en la cima de cerro Vigía, observamos la Cruz del Milenio, que viene siendo la más alta y espectacular del país. Fue erigida en homenaje a los dos mil años del nacimiento de Cristo y está formada por tres pilares inclinados desde donde se eleva la cruz compuesta por tres columnas cuadradas de 4 m de lado, que representan a la Trinidad. Se pude subir por ascensor y capturar una preciosa vista de la ciudad entera.

Por último, no dejen de ver la Iglesia de Guayacán, diseñada y fabricada por la empresa del ingeniero francés Alejandro Eiffel. Maximiano Errázuriz la compró en Bélgica en 1888 y la instaló aquí. Su estructura es de perfilería metálica y su interior y exterior están cubiertos con planchas cincadas y estampadas.

DATOS UTILES:

· En Costanera esquina calle Freire está la Casa de la Cultura y Turismo, donde podrán obtener muy buenos datos de alojamiento e información de la zona. El horario de atención es de 8.30 h a 17.30 h.

· El Casino de Coquimbo está abierto todo el año. La entrada a los salones de juego tiene un valor de $2.500 y el horario es de lunes a viernes de 18 h a 3 h y fines de semana de 12 h a 4h en la sala de máquinas tragamonedas, y en el Salón General de lunes a domingo de 20 h a 4 h.

· El código telefónico de Coquimbo es el 51.

· Si desea pescar, el permiso correspondiente debe conseguirlo en el Servicio Nacional de Pesca (Sernap) de Coquimbo, ubicado en calle Melgarejo 55. El teléfono es el 322099.

· En caso de accidente, el hospital se ubica en Av. Videla s/n. Para urgencias llame al 311101.




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