Viaja y conoce Puerto Octay




Puerto Octay maravilla. Su gente y naturaleza encantan al visitante que busca alejarse de las urbes, del ajetreo y del apuro en busca de descanso, belleza y cultura.

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Y es que esta localidad tiene una arquitectura que deja perplejo al turista debido a su limpieza y claridad. Su línea de edificación es claramente alemana y es resultado del proceso de colonización emprendido por Bernardo Phillipi y Vicente Pérez Rosales a partir de 1852. Desde ese entonces, sus casas y otras construcciones mayores tienen un claro y marcado sello germano.

Este pueblito, de poco más de 2 mil habitantes, está ubicado a apenas 53 kilómetros de Osorno. A él se accede por un cómodo camino asfaltado. Si viajas desde Frutillar te contamos que debes transitar la ruta U-55 durante 23 kilómetros de asfalto y luego tomar el Camino Circunvalación al Lago Llanquihue por Frutillar Bajo. Este camino tiene una extensión de 28 kilómetros.

Un Poco de Historia
Los inicios, crecimiento y desarrollo de Puerto Octay están ligados al proceso de colonización de la zona y que tuvo como resultado la migración de muchos alemanes quienes le imprimieron a este hermoso paisaje las características propias de su cultura e idiosincrasia. Gracias a su trabajo duro, Puerto Octay se convirtió con el tiempo en uno de los puertos más importantes del lago Llanquihue, alcanzando actualmente una próspera actividad comercial y turística.

Las primeras casas de esta localidad datan de 1852. Pocos años después se levantaron una destilería, un molino y el almacén de Cristino Ochs. Justamente el nombre Octay proviene de la frase “donde ochs hay”, que se refería a lo bien aprovisionado de dicho comercio. En 1859 se oficializó éste como su nombre oficial reemplazando definitivamente a su antigua denominación: Puerto Muñoz Gamero. Luego, el 22 de Diciembre de 1891 fue creada como comuna bajo la presidencia de Jorge Montt A.

Su Valioso Legado Arquitectónico
Puerto Octay cuenta con valiosa arquitectura que data de fines de siglo 19 hasta los primeros años del siglo veinte (1910). La arquitectura es un fiel reflejo y expresión de la Colonización Alemana y se enmarca en los estilos Primitivo, Neoclásico y Chalet. Denominándose el patrimonio arquitectónico existente en Monumental, de Interés Arquitectónico y Valor Ambiental.

Sus Playas y Balnearios
Las aguas del Lago Llanquihue bañan a este pueblo y ofrecen durante el verano la posibilidad de visitar hermosas playas de agradable clima y suaves arenas, ideales para disfrutar de las vacaciones, practicar la pesca o los deportes náuticos.

  • Playa La Baja: Está emplazada en la Península de Centinela. Tiene una extensión de 3 kms. y posee arena fina y pendientes suaves. Cuenta con un muelle, botes, bicicletas acuáticas, una hostería. Este balneario también es apto para la práctica de deportes náuticos.
  • Playa Cascadas: Está ubicada a 36 kms. de Puerto Octay, en el extremo Nor-Oriente del Lago Llanquihue. Rodeada de árboles nativos y de arena fina, esta hermosa playa se abre al lago en su extensión. Permite la práctica de deportes náuticos y la diversión en familia.
  • Playa Maitén: A 9 kms de Puerto Octay, esta playa de 3 kms. con arena fina y leve pendiente. Se enmarca en medio de la vegetación exuberante del lugar. Posee área de picnic y una amplia zona de baño. Especial para la práctica de la Pesca Deportiva. En esta área se instalaron, en 1852, las primeras 21 familias alemanas del lago, entre ellas los Siebert, Wulf, Appel, Hess y Klagger.
  • Playa Puerto Fonck: A 23 kms. de la circunvalación al Lago Llanquihue, este balneario es ideal para los que buscan mayor tranquilidad para su descanso, ya que se encuentra alejada de las principales rutas. Posee excelentes arenas y área de picnic.

Imperdibles
Si visitas Puerto Octay no puedes dejar de recorrer su Iglesia Parroquial que data de 1911 y su casa parroquial que es aún más antigua. Tampoco puedes perderte el edificio de la ex Escuela de Monjas que fue construido en 1913.

En la Casa de la Cultura Emilio Held Winkler puedes revisar una vasta colección de documentos históricos, artículos y fotografías de familias de colonos.

Si deseas conocer un museo te contamos que existe uno llamado El Colono que está camino a la península Centinela. Contiene una muestra de antigua maquinaria agrícola.

Tampoco puede perderte la Capilla que fue construida en 1867 por el profesor Nicolás Mayewsky. Junto a ella existe una gran placa de bronce que recuerda a los pioneros de este hermoso puerto.

Una de las zonas más características de este pueblo es la Península Centinela que está a 5 kms. hacia el sur. Su gracia es que está rodeada por un cautivante bosque nativo. En la cima de esta zona está el hotel y cabañas Península de Centinela que tiene, por cierto, una gran vista. En sus salones funciona un restaurante y una cafetería. Esta edificación fue levantada en 1913 tras inaugurarse el ferrocarril a Santiago.




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