Viaja y conoce El parque de las arenas blancas




Puede parecer una playa del caribe, una cala de Formentera y hasta una serie de fotos phosopeadas o quemadas por una exposición demasiado larga.

New Mexico - White Sands
Pero no, este desierto blanco existe y está situado en el estado de New Mexico, en Estados Unidos.

Intentando imitar el movimiento del mar las dunas se mueven como si fueran olas por los 713km2 de desierto blanco. El nombre del parque ya lo dice todo: el Monumento Nacional de las arenas blancas, el desierto blanco más grande del mundo.



Y además de grande, es único. Mientras la arena de la mayoría de desiertos del mundo está compuesta de cuarzo marrón y otros minerales, este de Nuevo México es de yeso, frío al tacto e nuclear a la vista.
El yeso es uno de los materiales más comunes del planeta, pero es muy difícil de ver en la superficie – como en este parque – ya que se disuelve fácilmente con el agua.

Aunque parezca imposible en este desierto de yeso han conseguido crecer algunas plantas y vivir animales, todo un logro para la evolución.

Las dunas de yeso blanco nacieron hace unos 100 millones de años, cuando toda la zona estaba cubierta por un mar poco profundo. Poco a poco el agua se fue retirando y por el relieve del terreno se quedaron estancados pequeños lagos salados. Con la evaporación al final tan sólo quedó el yeso y la sal.



Las grandes dunas blancas son un entorno natural en evolución, se mueven unos 9 metros anuales y pueden llegar a medir hasta 15m de altura.

Para que las futuras generaciones también puedan disfrutar de este paraíso blanco está prohibido llevarse arena blanca a casa. Lo único que puedes llevarte son los recuerdos, y lo único que debes dejar en el parque, son las pisadas y los flashes de las fotos.
Si tienes previsto ir de viaje a Estados Unidos, aprovecha y descubre el White Sands, no te defraudará.




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