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Viaja y conoce el Museo Histórico Nacional

Septiembre 10, 2016



La armoniosa construcción de fines de la colonia, declarada monumento nacional en 1969, alberga hoy una acabada muestra que refleja toda la historia de la nación, desde la llegada de los conquistadores hasta el pasado reciente. Los grandes acontecimientos y los principales personajes que dieron dirección al país, se ven reflejados en su esplendor; así también elementos alusivos a las costumbres y al desarrollo cívico de la nación.

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Muchas instituciones son las que han pasado por aquí desde la construcción del edificio. Hoy, grandes cuadros cuelgan de sus paredes, muchos de ellos alguna vez vistos en los libros de historia. Muebles, piezas decorativas, vestimentas de próceres y distintos elementos van asombrando al visitante, mientras recorre sus salones ordenados de manera cronológica.

El museo también cuenta con una biblioteca de consulta pública, respecto de variados temas relacionados con el acontecer nacional a través de la historia.

Un Edificio con Alta Demanda
A la muerte de Pedro de Valdivia en 1553, los terrenos de su propiedad se dividen en tres, quedando uno para la residencia del gobernador (actual ubicación del Correo Central), la Real Audiencia (Museo Histórico Nacional) y el Cabildo Colonial (Municipalidad de Santiago).

Fue a partir de 1609, que la Real Audiencia (el Máximo Tribunal de Justicia español) se estableció en el lugar luego de haber funcionado en Concepción, entre 1567 y 1575. Los dos edificios que se construyeron sucesivamente para este fin, fueron destruidos por los terremotos de 1647 y 1730, respectivamente.

El actual edificio de estilo neoclásico, corresponde a la proyección del arquitecto-ingeniero Juan José de Goycolea y Zañartu. Su construcción comenzó en 1804 y fue inaugurado en 1808.

Luego de la Independencia, funciono aquí un Tribunal Judicial, para dar paso en 1811 al Primer Congreso Nacional y después a la casa de gobierno, hasta 1814, cuando luego de la arremetida española volvió la Real Audiencia.

Después de la Independencia en 1818, el edificio pasó a ser la Casa de Gobierno hasta 1845, cuando el presidente Manuel Bulnes Prieto trasladó la sede del ejecutivo al edificio de la Real Casa de Moneda (o Palacio de la Moneda, como se le conoce hoy). Ahora funcionaría aquí por un largo periodo la Intendencia de Santiago (1847-1929), para pasar a alojar la oficina de Correos y Telégrafos hasta 1978.

Colecciones que Aumentan
En los albores de la patria, cuando se decretaron las primeras instituciones de educación pública, nace la idea de un museo nacional, proyecto que en aquellos tiempos tuvo una inclinación más bien científica y naturista.

Fue en el año 1873 que el intendente Benjamín Vicuña Mackenna llevó a cabo el primer antecedente del museo de historia propiamente; se trató de una exposición de objetos antiguos llamada la “Exposición del Coloniaje”. Casualmente se desarrolló en el edificio vecino del actual museo (hoy Correo Central), que en ese entonces estaba ocupado por el antiguo Palacio de los Gobernadores. La muestra tuvo tanto éxito que los intelectuales acordaron en la necesidad de crear una muestra permanente.

Por esto, en 1874 se instaló el nuevo Museo Histórico en el Castillo Hidalgo, la antigua fortificación española ubicada (hasta hoy) sobre la cara norte del cerro Santa Lucía. Su capital consistía en algunas donaciones de los objetos que formaron parte de la Exposición del Coloniaje, lo que aumentó  a partir de 1876, gracias a las gestiones de Miguel Luis Amunátegui, Ministro de Instrucción Pública

Lamentablemente, luego de la muerte de Mackenna en 1886, el museo del cerro termino más bien como bodega municipal, perdiéndose incluso varias piezas.

Con motivo de las celebraciones el centenario de Chile, durante la primera década del siglo XX, el proyecto tomo nuevos brios.el entonces Director de la Biblioteca Nacional Luis Montt Montt, propuso una nueva exhibición histórica. Debido a su muerte, no vio la luz de su idea, la que fue retomada y en la antigua mansión de la familia Urmeneta. El éxito motivo a los organizadores a pedir la oficialización de la muestra. Lo que se concretó gracias al decreto del presidente Ramón Barros Luco de 1911, que creó el Museo Histórico Nacional. Su principal gestor fue el senador Joaquín Figueroa Larraín, quien pasó a ser presidente del consejo directivo del Museo y es considerado su fundador.

Su primera ubicación fue en algunas salas del Palacio de Bellas Artes y luego en parte de la Biblioteca Nacional. Debido a la disgregación de la colección se hizo imperiosa la ocupación de un solo edificio, por lo que luego de una remodelación de cuatro años el antiguo edificio de la Real Audiencia estuvo listo para su nuevo uso.