Secretos de África: La Cueva Kitum




Cuando se descubrió la Cueva Kitum, en Kenia, se pensó que las marcas y raspadas de la pared eran consecuencia del trabajo de los antiguos egipcios buscando oro o diamantes. Pero no era así, no. La formación de la cueva tiene un origen mucho más extraño.

Cueva Kitum

La Cueva Kitum se encuentra en el Monte Elgon, un volcán ya extinto. Ésta tiene una extensión de 600m dentro de la montaña, con paredes recubiertas de sal. Y es aquí donde se revela el verdadero excavador de esta cueva.



Cada noche durante siglos (y probablemente milenios) grupos de animales han entrado en ella, antes del amanecer, para usar sus paredes como una fuente de sal gigante para chupar. Búfalos, antílopes, leopardos, hienas y, sobretodo, elefantes, entran tambaleando en la cueva para llegar a sus paredes de sal. Muchas veces los elefantes, grandes y patosos, golpean la pared con sus cabezas o rascan las paredes al andar.
Usando sus colmillos los elefantes hacen saltar trozos de pared para chupar la sal. Este proceso, realizado durante años, ha hecho que la cueva fuera aumentando en tamaño, poco a poco, haciéndola cada vez más grande.

Pero esta fascinante cueva excavada por animales no se puede visitar. En 1980 y en 1987 los visitantes contrajeron un virus llamado Marbug, mortal y muy parecido al Ébola. Se cree que el virus se aloja en el guano de los murciélagos de la cueva, pero nadie se atreve a pisarla para confirmarlo . De esta manera, la Cueva Kitum nunca podrá ser modificada por la acción del hombre y seguirá manteniendo su paulatina erosión animal, por muchos años.

Aunque no podamos ir a Kitum, Kenia es un sueño lleno de lugares maravillosos para descubrir, paisajes salvajes que parecen no acabar y horizontes eternos. ¿Nos vamos a Kenia?






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